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Bootstrap: ser eficiente en capital

Ser eficiente en capital significa que las empresas necesitan poco (¡o nada!) de capital de sus inversores para conseguir mucha facturación y ser rentables. Por lo tanto, estas empresas consiguen que la caja operativa financie la caja de inversión, autofinanciándose el crecimiento. Aquí te presentamos las claves para ser Bootstrap y así crecer sin ceder equity.

CLAVES PARA AUTOFINANCIARTE

En primer lugar, al inicio del proyecto cuando la valoración es muy baja, es mejor no adquirir demasiados activos para desarrollar el negocio: los activos en un balance nos obligan a financiarlos con su respectivo pasivo.

¿La razón? Al inicio has de testear la demanda del mercado (el producto-market-fit). Imagina que tienes en mente montar empresa que distribuye fruta a oficinas. No compres una nave industrial al principio, ni una cámara frigorífica; empieza comprando fruta en una frutería y envíala a potenciales clientes.

Imagina que no tiene éxito, y es mejor enviar café a las oficinas: habrías hecho una gran inversión al comprar la nave industrial, la cámara frigorífica, etc. Para descubrir que no había mercado. En este caso, habrías cedido propiedad sin ninguna necesidad.

Por lo tanto, antes que hacer grandes inversiones, asegura la viabilidad del proyecto, aunque sea a costa de castigar los márgenes de tu cuenta de resultados. Es fundamental que seas completamente Lean en los inicios.

ESCUCHA AL MERCADO

Si quieres financiar tu crecimiento con la caja operativa de la empresa, es lo mismo que decir que tus clientes te financien este crecimiento. Ellos son la clave de tu negocio, con lo que su feedback es extremadamente valioso.

Aunque ya tengas la viabilidad del proyecto, es importante que les escuches y sigas el rastro de sus decisiones: te servirán de guía para marcar el rumbo de la empresa.

EL RETO DE GESTIONAR LA CAJA

La intención es hacer que la caja operativa de la empresa financie la caja de inversión, es decir, conseguir que tus clientes te financien el crecimiento. Por lo tanto, es necesario tener una buena gestión de los flujos de entrada y de salida de caja.

Usa presupuestos, y no dejes ningún euro fuera de tu control. Pese a que sea muy inicial el proyecto, pon orden a tus finanzas; ya que, no sólo serás más eficiente, sino que te permitirá tener un crecimiento más sólido y poder ser rentable.

Ser Bootstrap no sólo hace que mantengas la propiedad en todo momento, sino que evita endeudamientos y permite que la empresa crezca de forma ordenada. Todo el dinero que entre se invertirá de manera inteligente y meditada.

Si sigues estas claves para ser Bootstrap, es decir, ser eficiente en capital, podrás autofinanciarte tu crecimiento hasta llegar a ser rentable.

Qué producto bancario escoger

Una vez que ya sabemos que la financiación bancaria puede ser para las startups, hemos de analizar nuestras necesidades y momento de caja para saber qué producto bancario escoger para ayudarnos a resolver nuestras necesidades.

¿QUÉ BUSCAS?

En este punto, hay que diferenciar entre inversión y financiación. Pese a que los dos conceptos suponen un recurso financiero para la empresa, el objetivo de cada uno es diferente. No es lo mismo el capital que entra en forma de equity, con un inversor detrás con vistas a recuperar su dinero a largo plazo con un multiplicador; que el dinero que presta un banco, cuyo objetivo principal es que este sea devuelto con un interés. Es decir, mientras que el inversor se centra en el multiplicador, el banco se centra en la devolución del dinero.

Una vez sepas que buscas, podrás seleccionar que productos te pueden ir mejor para ti. Desde Upbizor, nos centramos en financiar el crecimiento; es decir, siempre recomendamos ir al banco a buscar financiación no dilutiva.

CONÓCETE

Otro concepto clave para entender cuándo puede entrar un banco a ayudarme en mis finanzas y con qué producto, es entendiendo en qué momento de caja se encuentra la startup.

Si partimos desde la curva inicial del ciclo de caja (también conocida como el “valle de la muerte”), entenderemos que el inicio debe ser financiado por las FFF (Family, Friends, Fools) complementadas por una cuarta, los Founders. El banco necesita unos mínimos para acceder a darte la financiación.

De la misma manera, dependiendo del destino de la financiación, la forma de devolución y el conocimiento que tiene el banco del proyecto, deberemos tomar un producto bancario y otro.

 “Los bancos quieren entender de donde viene la startup y hacia dónde va.”

Como bien comentamos, no supone el mismo riesgo para el banco un producto a largo plazo, relacionado con una inversión que va a generar un retorno en un tiempo, que un producto a corto plazo, que ayudará a mejorar las necesidades de liquidez que pueda tener la startup en su día a día.

 Es simple: gracias a que el banco puede seguir las operaciones de la empresa, el riesgo es menor.

QUÉ PRODUCTO BANCARIO ESCOGER

Dicho esto, es importante conocer los diferentes productos financieros que nos pueden ofrecer los bancos.

Operativa de la empresa

Para financiar el día a día de la empresa, existen las siguientes líneas:

  • Tarjeta de crédito: La cuenta de crédito nos permite solucionar los problemas de liquidez más inmediatas. Se recomienda utilizarlo para solucionar necesidades puntuales y específicas, pero no para financiar bien material o mobiliario, como comprar un vehículo o local comercial (existen otras alternativas de financiación más adecuadas).
  • Líneas de crédito: Es una de las cuentas de crédito más utilizada. Son unas líneas de circulante que autorizan una cantidad de dinero para que se pueda usar para el gap entre cobro y pago que tenga una empresa o para pagar gastos comunes, como los pagos de nóminas o proveedores, entre otros

Proyecto de inversión

  • Préstamo a largo plazo: Este instrumento es un tipo de crédito que ha de devolverse en más de un año y, dependiendo de las características, se suele requerir un aval. Hay algunas líneas que están avaladas por instituciones públicas, como la línea ICO Inversión. Por ese motivo, son líneas que  solemos recomendar ya que son de gran ayuda para las startups. Si queréis más información, la podéis encontrar aquí.
  • Factoring: Es un instrumento del corto plazo, y va dirigido a cualquier empresa. Este instrumento te permite adelantar el efectivo de tus facturas, y así obtener liquidez. Es decir, tú contratas este instrumento con la empresa factor, y ellos te adelantan la deuda de tu cliente. A partir de entonces, la empresa factor gestiona toda la operación de cobro. El contrato entre el cedente y la compañía factor se realiza gracias a una evaluación, que determinará el límite máximo de crédito y el precio del servicio.
  • Confirming: Es la misma función que el factoring, pero para proveedores. Esta financiación a corto plazo está basado en la gestión de los pagos de una empresa cliente a sus proveedores. Es decir, esta herramienta permite al proveedor la posibilidad de cobrar facturas de manera anticipada.
  • Leasing: Es un contrato mediante el cual una empresa le cede a otra el uso de un bien mueble o inmueble durante un período de tiempo determinado a cambio de unas cuotas periódicas. Al final del contrato, hay la opción de compra del bien en cuestión.
  • Renting: Es un contrato de alquiler a largo plazo sin la posibilidad de adquirir ese bien al final del contrato. A cambio de unas cuotas mensuales, puedes utilizar un bien (como vehículos o equipos informáticos) además de una serie de servicios. Si eres autónomo, te podrás deducir hasta el 100% de estos importen en tu declaración del IRPF.
  • Internacional: También se ha de valorar las condiciones de las transferencias internacionales que surgen gracias a la importación o exportación de la empresa. Los bancos permiten que sean rápidas, seguras y a un interés bajo.
  • Pasarelas de pagos (o TPV Virtual, es decir, Terminal Punto de Venta Virtual): Es la forma de pago que implementan todos los comercios digitales, es decir, proporciona el servicio de pago telemático al cliente a través de internet. Por lo tanto, las pasarelas de pago es el dispositivo y tecnología que ayudan en la gestión de las ventas de un comercio.

Si te has quedado con alguna duda, puedes contactar con alguno de nuestro asesores para saber qué producto bancario escoger. Es clave tener una buena planificación financiera para ser lo más eficiente posible; y de esta manera llegar a la cima con la mínima dilución posible.

Pon orden a tus finanzas

El primer paso para poder tomar una decisión es saber y entender qué necesidades y caminos quiere tomar una empresa. Por eso, aunque no te puedas permitir el fichaje de un CFO en tu equipo emprendedor, como consultores siempre recomendamos lo mismo: “Pon orden a tus finanzas y contrata un CFO Externo”.

Si se entienden de antemano las necesidades que se tendrán, los negocios pueden cubrir sus riesgos y evitar que ni el crecimiento de la empresa ni su supervivencia se vean afectados.

Cash is king

No nos cansaremos de insistir en la importancia de llevar las cuentas al día. Tener la caja perfectamente conciliada y proyectada al menos a 18 meses vista en base a varios escenarios es vital. Es relativamente fácil que al inicio las startups tengan los costes altos y los ingresos más bien bajos y acaben gastando todo el capital inicial antes de que se establezcan en el mercado. De ahí la importancia de gestionar bien el Cash Flow.

Por eso siempre hay la gran pregunta: ¿Cuánta caja he de tener? No es recomendable disponer de más de la caja suficiente, ni tampoco que la empresa se encuentre con tensiones de tesorería. Por este motivo, el equilibrio de una caja perfectamente conciliada es delicado.

El CFO gestiona estos gastos y la caja, y se asegura que la compañía es solvente en los primeros años. No es ningún secreto: tu proyecto existirá si dispone de suficiente gasolina

Pon orden y planifica tus finanzas

La estrategia financiera de una empresa jamás puede venir gobernada por las urgencias de su caja. Por eso, para poder tener una salud financiera sana, pon orden a tus finanzas mediante una planificación adecuada. 

Contrata un CFO externo para que te ayude a organizar el futuro crecimiento de la empresa; y de esta manera asegura disponer del tiempo suficiente para planificar la financiación de tu proyecto.

Contratar a esta figura puede ser una solución eficiente: aporta valor y experiencia; te ayuda a gestionar la aceleración y las operaciones; y te ayuda a escalar el negocio a los cambios que necesita. De ahí la gran importancia de poner orden a tus finanzas: Puede ser una pieza diferencial para el desarrollo adecuado de tu empresa.

Por qué el runway y el burn rate son vitales para tu empresa

Muchos emprendedores se ven sorprendidos ante la falta de caja cuando ocurren imprevistos, o no controlan cuán eficaces son sus gastos. Por eso, nueve de cada diez startups mueren por falta de financiación. Quizás has escuchado tanto a startups como a inversores los términos runway o burnrate. Se trata de uno de los indicadores vitales para saber la supervivencia de tu startup.

Desde que ponemos en marcha un negocio hasta que empezamos a tener beneficios, pasa un tiempo. Este período se le conoce como “Death Valley”; ya que en ocasiones es demasiado largo. La startup tiene que hacer un largo camino para atravesar este “desierto” y el combustible que necesita para sobrevivir no es otra cosa que dinero

Estas herramientas de previsión de Cash Flow son vitales para cualquier empresa, ya que así controlas cuánto entra y cuánto sale; y sabes cuánto dinero tienes en la cuenta del banco. En definitiva, indicadores de combustible y alcance.

El primer indicador es el runway definido cómo la cantidad de tiempo que una empresa tiene antes de quedarse sin efectivo y se mide en número de meses. Es decir, los meses de vida de tu empresa, o mirado desde otro punto: ¿Cuántos kilómetros puedo hacer con el combustible que tengo? 

En segundo lugar, está el burn rate que indica cuánta caja “quemas” al mes. Es decir, ¿A qué velocidad gasto caja al mes? El burn rate también nos indica si somos eficientes en nuestras operaciones. 

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?

Para tomar decisiones sobre el gasto operativo de la empresa, primero necesitamos saber cómo estamos. Es muy importante saber cómo van a afectar nuestras decisiones a nuestra tesorería, así como saber cuánto tiempo durará mi efectivo. De esta manera, te anticipas a la falta de liquidez y conoces el saldo de efectivo futuro con realidad. 

También nos indican cuán eficientes somos ya que vemos el uso de los recursos financieros de la empresa. Por eso, es una métrica clave para la toma de decisiones: nos permite controlar y gestionar la empresa; y decidir sobre los gastos operativos, ya sea aumentarlos o disminuirlos. 

De esta manera, controlando estos indicadores vitales de tesorería nos permitirá ampliar los meses de vida que tiene la compañía. Es sencillo: cuánto más controlemos el burnrate, más alargaremos el runway. De esta manera, podremos tener bajo control nuestros gastos y, por lo tanto, gastar en aquello que contribuye a hacer funcionar el negocio.

ESENCIAL PARA LAS RONDAS DE INVERSIÓN

Otra razón por la que es importante es para poder planificar cuándo necesitaremos financiación, y ayudarnos a planificar cuál de las cuatro fuentes de financiación vamos a utilizar. Hemos de tener en cuenta los cuatro tipos de financiación, ya sean socios fundadores, préstamos (es decir, más deuda), inversión a través de rondas o dinero a fondo perdido (que procede de premios, convocatorias, subvenciones, etc.)

El runway también te indica cuánto tiempo tienes para negociar la ronda. Si te queda poca caja, tienes un runway ajustado, significa que tienes poco tiempo y margen para poder negociar. Esto puede hacer que la startup acepte unas condiciones que no le acaben de encajar por necesidad.

En la ronda de inversión te preguntarán cuántos meses de runway financiará tu ronda de inversión: este cálculo debe estar fundamentado en los objetivos que esperas alcanzar y los planes correspondientes que implementarás.

Una recomendación que hacemos desde el equipo de Upbizor es realizar una ronda de financiación de 12 meses o más (siendo este más la facturación). De esta manera, debería permitirnos alcanzar los hitos en 12 meses aproximadamente. Y también hay que fijarse en el burnrate porqué siempre hay imprevistos. Por lo que lo mejor es que nunca supere el 10% de valor medio en la ronda.

En definitiva, es necesario que tengamos controlados ambos indicadores vitales de tesorería, ya que nos permiten saber cuánto tiempo de vida tiene nuestra empresa y cuán eficientes somos con nuestros gastos. De ahí la importancia de tener buen CFO o departamento financiero: nos permite actuar y tomar decisiones estratégicas para seguir creciendo.

Qué es el cashflow y por qué lo necesitas

Uno de los principales problemas de hacer un análisis contable es sincronizarlo con tu realidad financiera. Por eso, es importante que un emprendedor sepa qué tiene en la caja para poder tomar decisiones en el día a día. Quizás has oído que la herramienta para poder qué es el cashflow o flujo de caja. En este post te explicaremos qué es, cómo calcularlo y te dejamos una plantilla para que tú puedas calcularlo.

El cashflow es el indicador financiero básico de la liquidez de la empresa. Éste nos permite saber su estado real en un momento determinado del tiempo. Se mide a través de las entradas y salidas de efectivo que ocurren dentro de un periodo; y por eso podemos ver y analizar en detalle de la operativa de la misma.

Esta herramienta es esencial para poder tomar decisiones en la empresa. El cashflow muestra con claridad si hay algún problema con la liquidez o con la viabilidad del proyecto a corto plazo. Si el cashflow es negativo, la empresa no puede hacer frente a sus pagos. Por eso, tener controlado el flujo de caja es saber los meses que tenemos circulante disponible para afrontar la operativa de la empresa. Es decir, es vital para articular planes de financiación externa cuando haga falta y garantizar de esta manera la supervivencia del proyecto.

¿CÓMO SE CALCULA?

El cashflow tiene un cálculo muy sencillo: es el resultado de la suma de los ingresos y, a estos, se le restan todos los gastos. El poder de este cálculo reside en los puntos de vista que te puede llegar a dar. Aquí abajo desglosamos cada una de ellas para entender que nos dicen.

TIPOS DE CASH FLOWS

El cashflow lo puedes separar en 3 vistas diferentes. Así entendemos que ingresos y qué gastos de la empresa son producto de la operativa, de la inversión y de la financiación respectivamente.

FLUJO DE CAJA OPERACIONAL

En el flujo de caja operacional (o de explotación) vienen los ingresos ordinarios relacionados con la actividad directa de la empresa. Es decir, del día a día, principalmente de ventas, que son las que generan importantes flujos de efectivo. Este flujo de caja nos permite identificar los ingresos y costes que están asociados a la actividad económica de la empresa. Así, en un primer vistazo, determinamos si la empresa es rentable y si sobrevive gracias a su propia actividad.

FLUJO DE CAJA DE INVERSIÓN

El flujo de caja de inversión guarda relación con las entradas y salidas de dinero que tienen como objetivo el desarrollo de la empresa en términos de crecimiento, excluyendo de ello la operación regular. Sobre todo está relacionado con ingresos de inversión. Por ejemplo, si entra una ronda de financiación es calculado como caja de inversión. Es importante distinguir esto; ya que puedes ver comportamientos y entender, si un mes puntual hay un exceso de gastos, responden a la inversión.

FLUJO DE CAJA DE FINANCIAMIENTO

Finalmente, el flujo de caja de financiamiento proviene de las actividades que cambian el capital propio del negocio y las deudas asumidas. Es decir, de la diferencia entre las entradas y salidas de efectivo relacionadas con la financiación de la compañía.

Todos los tipos de cashflow se han de tener en cuenta ya todos afectan al estado de la empresa. Si bien es verdad que el de explotación o operación es el que mejor muestra el estado diario, es importante vigilar tanto la de inversión como de financiación. La sumatoria de los 3 cashflows al final del período es el cashflow real de la empresa.

PORQUÉ LO NECESITAS

Tener controlado el cashflow es una necesidad, ya que es una herramienta financiera básica. En primer lugar, vemos la salud financiera de la empresa. Podremos saber si somos capaces de cumplir con nuestros pagos, con nuestros proveedores o si tendremos exceso de caja.

Esto nos da margen para prever cualquier problema de liquidez y de revisarlo con el tiempo suficiente. Le da a la empresa la posibilidad de, con un tiempo prudente, buscar los caminos que sean más apropiados según su tipología para financiarse. Detectar estos problemas de manera temprana nos puede ayudar a solucionarlos antes de que suceda.

De la misma manera, nos sirve para analizar la viabilidad de inversiones y nos ayuda a entender de qué manera está creciendo el negocio.

En definitiva, el cashflow es un indicador la salud de una empresa, más allá de los resultados aparentes. Por eso es una herramienta esencial para anticiparse a los posibles problemas de liquidez y, consecuentemente, de viabilidad.

Si quieres saber en qué estado se encuentra tu empresa, te dejamos aquí abajo una plantilla para que tú puedas calcular tu cashflow.

¡DESCÁRGATELA!

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