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WACC: EL INDICADOR FINANCIERO CLAVE

Jose Muñoz
Financial Analyst

Los datos financieros son necesarios para poder tomar decisiones en la empresa: no sólo nos dirán en qué estado está la empresa, sino que nos permitirá escoger qué camino seguir a la hora de cubrir tus necesidades financieras. El WACC es un indicador que nos permite saber si la empresa está siendo eficiente en capital. Es una forma de valoración que recomendamos para todo tipo de empresas, pequeñas, medianas o grandes, ya que nos indica cuán caro es para la empresa el financiarse. 

¿QUÉ ES EL WACC?

El WACC (Weighted Average Cost of Capital) es un promedio ponderado entre un coste y una rentabilidad exigida. 

  • Un coste: el coste de la deuda
  • Una rentabilidad exigida a las acciones (Ke). 

Es la tasa a la que se debe descontar el FCF (Free Cash Flow) para obtener el mismo valor de las acciones que proporciona el descuento de los flujos para el accionista. Es decir, se utiliza para descontar los flujos de caja futuros a la hora de valorar un proyecto de inversión. 

De una manera más simple, el WACC viene marcado por el coste de oportunidad de los accionistas (equity) y por el coste de la deuda, así como la proporción de deuda y equity que presente el balance.

¿CÓMO SE CALCULA?

En primer lugar, los elementos son:

  • Rd: Coste de la Deuda Financiera
  • Re: Coste de los Fondos Propios
  • Tc: Impuesto de sociedades (Corporate tax rate)
  • D: Deuda Financiera
  • E: Fondos propios (Equity)
  • V: Deuda financiera + Fondos Propios (D+E)

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Esta fórmula, si la graficamos, en el eje Y tenemos el % de los diferentes costes (coste de la deuda y el coste del capital); y en el eje X nos encontramos con la relación entre la deuda y capital (equity) en %.

El apalancamiento financiero tiene una serie de ventajas y desventajas. Por una parte, aumenta el ROE (rentabilidad contable del accionista) y la segunda es que reduce la base impositiva, y por lo tanto, pagas menos impuestos. Por otro lado, si que tiene desventajas, como que, cuánto más apalancamiento, más riesgo financiero y mayor core de la deuda (kd) y el coste de los fondos propios (ke) aumentan.

Claramente observamos que el óptimo de financiación, se encuentra en el mínimo WACC. De esta forma, poner deuda en el balance es positivo de cara a minimizar el coste del capital en la empresa. Sin deuda, el coste del capital es superior. Si el apalancamiento fuera excesivo, el WACC se nos dispararía y no lograríamos el objetivo deseado de lograr minimizarlos.

EL EFECTO DEL WACC EN EL VALOR DE LA EMPRESA

Cuando descontamos los beneficios futuros de la empresa con un WACC mínimo (denominador), aumentará el valor actual de la empresa. Es decir, a mayor WACC, menor valor de la empresa; y viceversa: a menos WACC, mayor valor de la empresa.

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¿Qué porcentaje de mi startup debo ceder?

Jonatán Lara
CFO

Uno de los debates habituales con las startups que están preparando una ronda de financiación es qué porcentaje tienen que ceder a los inversores, es decir, cuánto diluirse en la ronda.

Es bastante común que el inversor no coincida con el porcentaje que el emprendedor tiene en mente. Si hay planeación previa, entonces es seguro que los argumentos del emprendedor serán sólidos pero no imbatibles. Es crucial hacer una valoración de la startup ya que es una realidad donde la estimación conlleva una buena cantidad de supuestos y por lo tanto encierra incertidumbres.

Valoración de la Startup

Saber cuánto vale la startup antes de la ronda de financiación es clave para fortalecer la relación entre el emprendedor y el inversor. Por ejemplo, si nos encontramos con una startup de menos de cinco años los métodos tradicionales de valoración no son confiables o no se pueden aplicar. Por lo tanto hay dos opciones viables: aplicar los descuentos de flujo de caja proyectando los resultados de los próximos años y estableciendo un valor presente, o por comparación con otras empresas similares.

Esta comparación se basa en un análisis exhaustivo, con características más cualitativas que cuantitativas, que permite inferir que “mi empresa” se parece a otra empresa ya existente de la cual se conoce información reportada en fuentes de consulta públicas de confianza.

Independientemente de la decisión del método de valoración a seguir, el emprendedor tiene que ser consciente de que el valor en moneda de la empresa está determinado por el porcentaje que esté dispuesto a ceder a los inversionistas, dinero con el cual la empresa tiene que crecer lo suficiente para lograr el objetivo trazado. 

En ocasiones se necesitan de siguientes rondas, y si el emprendedor no asegura el “combustible” para llegar a su próximo hito entonces simplemente no podrá convencer a ningún inversionista. Es interesante conocer el impacto de las rondas de financiación en el valor económico de la startup. Estos análisis permitirán ver escenarios de la dilución de los fundadores versus el aumento del valor de la empresa. 

Para hacer este análisis, habrá dos herramientas clave que ayudarán al respecto: el Cap Table o accionariado y el Road Map de rondas de inversión.

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¿Qué porcentaje debo ceder?

Durante la fase Seed (Business Angels, Micro VC, VC), los expertos recomiendan ceder entre un 10% y 20% del valor de la empresa. El objetivo principal, es no perder el control de la startup.

Sin embargo, ceder un porcentaje superior al 20% (usualmente, fase Growth) bajo unos compromisos de recuperación de participación por cumplimiento de hitos es otra manera de encarar al inversionista. El inversionista sabe muy bien que el corazón del proyecto está en sus fundadores y que es precisamente esto lo que lo motivó a asumir riesgos en conjunto.

Una de las claves del asunto, es tomar las decisiones con un modelo de negocio claro, con unos criterios financieros sensatos y con conocimientos amplios del mercado. Tomes la decisión que tomes, es importante tener en cuenta que el verdadero juez es la ley de la oferta y demanda. No hay que perder de vista que lo bueno para el capital de la empresa no siempre es bueno para el negocio.

Paul Graham: <The Equity Equation>

Según un post de Paul Graham llamado «The Equity Equation» existe un método de valoración de la Startup para dar entrada a los inversores, empleados o advisors, en función del valor que aporten a la compañía. Este método no da el valor absoluto de la Startup en euros o dólares, sino el porcentaje que se le otorgará al tercero.

Este método considera la N como la fracción de la empresa que se le está cediendo al inversionista. Entonces, el “acuerdo” será genial si el emprendedor considera que con la intervención del inversionista los resultados de la empresa serán iguales o superiores al factor 1 / (1 – N).

Conclusión

La mejor respuesta del emprendedor es no encerrarse en una sola posición. Hay que escuchar al inversor, ya que tiene un punto de vista que aportar y que puede ser interesante para el empresario. Por ese motivo, es imprescindible conocer y comprender mucho mejor acerca de las distintas rondas de financiación que existen. 

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Construye tu cap table: 5 tipos de inversores

Jordi Altimira
CEO y Partner

A lo largo de los años de haber invertido, hemos podido ir viendo diferentes tipos de inversores que forman parte del gobierno de algunas de nuestras participadas. Es especialmente importante a la hora de dejar entrar a un inversor en tu empresa saber qué tipo es y cómo gestionar a cada uno de ellos.

Por ello, cuando buscamos financiación privada es importante tener en cuenta qué carácter y qué valores tiene el inversor. Esto es porqué entrará en el proyecto a lo largo de todo el proyecto y formará parte de nuestro cap table (y con ello tendrá poder de decisión sobre nuestra empresa).

TIPOS DE INVERSORES

  1. Inversor vende-humo: Nos hemos encontrado a algunos clientes quiénes tienen inversores que justifican que a cambio de su mentoría, exige más equity. No es recomendable ceder equity (o más de la que ya has cedido) en una empresa por “consejos”. El dinero se inventó por no hacer trueques innecesarios.
  2. Inversor intervencionista: Este tipo de inversor suelen ser ejecutivos o grandes profesionales de multinacionales que deciden invertir en startups. Y, como en su trabajo, están acostumbrados a dirigir y dar órdenes. El trabajo de un inversor es estar allí, y guiar si hay dudas, no dirigir una empresa; ¡Por eso invertimos en una empresa y su equipo! Porqué creemos en su criterio.
  3. Inversor independiente: Este inversor te aporta capital y apoyo, pero no interfiere para nada en tu actividad. Aunque sea más distante, es importante mantener una relación cordial. Te da visión de métricas y aporta visión financiera.
  4. Inversor con recursos: Este tipo de inversor es tiene la capacidad de hacer follow-on en las siguientes rondas. Suele tener buena relación con todo el equipo y cree en la empresa y en el proyecto, y está dispuesto a ayudar a sacar el proyecto cuando está en dificultades.
  5. Inversor inteligente: También conocido como “Smart Money”; es un inversor que aporta más que dinero. Suele ser un perfil experto en alguna área de tu modelo de negocio o alguien que está muy posicionado en el mercado. Este inversor aporta “know-how”, contactos valiosos, experiencia y reputación (sobre todo para las siguientes rondas de inversión).

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Este ejercicio es una simplificación de la realidad, y puede ser que tengáis (o os encontréis) un inversor que cumpla varias de estas características. Sea como sea, es importante estar atento a qué tipo de inversor va a entrar en tu empresa, ya que nos permitirá decidir si que nos interesa avanzar en el proceso de inversión o dejarlo.

Asimismo, es importante saber gestionar los tratos con los diferentes tipos de inversores, ya que puede ser relativamente fácil centrarnos en la relación con uno y deteriorar otras que puede interesarnos mucho mantener.

Si quieres saber qué más has de tener en cuenta en relación a la financiación privada, te dejamos aquí un artículo sobre las principales consideraciones a tener.

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Dilución: Qué es y cómo me puede afectar como inversor

Jose Muñoz
Analista financiero

Cuando una startup amplia capital, el concepto de dilución le sigue muy de cerca. Este término hace referencia a la disminución del porcentaje de “ownership” o acciones de los socios de una empresa a causa de la ampliación de capital.

Para analizar en qué consiste, primero aclarar dos conceptos fundamentales cuando hablamos de rondas de financiación: la valoración premoney y la valoración postmoney. La valoración premoney es simplemente la valoración previa de la startup a la ampliación de capital. En cambio, la valoración postmoney consiste en la suma de la valoración premoney y la cantidad que han aportado los inversores.

¿CÓMO SE CALCULA?

Para calcular la dilución en sí, basta con recalcular los porcentajes de acciones que posee cada uno teniendo en cuenta ambas valoraciones, es decir, el postmoney y el valor que entra.

Pongamos un ejemplo: hay 4 socios con un premoney de 400.000€ y hay una ampliación de 100.000€, haciendo una valoración postmoney de 500.000€. Por lo tanto, al inicio cada socio poseía el 25% de las acciones, pero ahora el inversor ha conseguido captar un 20% del valor de la empresa.

¿Qué pasa con los porcentajes de los socios? Hay un 20% de las acciones que ya no les pertenecen: se han diluido. Para ser más precisos, realmente tienen el mismo número de participaciones, pero al haber más acciones emitidas el porcentaje es menor. Cada socio ha visto como su propiedad se ha visto reducida proporcionalmente, perdiendo un 5% cada uno. Ahora cada uno tiene una propiedad o “ownership” del 20%.

¿ES BUENA LA DILUCIÓN?

Ahora bien, aunque sea lo que todo fundador tema, ¿Es mala la dilución? Y la respuesta es: depende. Cómo todo: Si el beneficio de diluirte es mucho mayor que la pérdida de la propiedad es buena.

Aun así, hay que poner estrategia. Sabemos que la media de empresas tecnológicas europeas se venden, cómo máximo, por 50 millones de euros (puedes ver todas las conclusiones que resumimos sobre el State of European Tech).

Al inicio, se recomienda que no haya demasiados socios fundadores (con 2 o 3 es más que suficiente) y, cuando vamos a buscar financiación a los FFF (y no, no es nuestro podcast Finanzas Frente a Frente; nos referimos a los Family, Friends and Fools) intentar no ceder demasiadas participaciones.

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UTILIDAD

La dilución, por tanto, forma parte de la evolución natural de la empresa, ya que, para que el proyecto salga adelante, es muy probable que necesite alguna ronda alguna vez en el caso de que quieras un crecimiento muy rápido. En el caso de negocios rentables con CFO>0 (cashflow operativo positivo), se pueden autofinanciar el crecimiento de manera orgánica con la caja que generan.

Dependiendo de la fase en la que se encuentra la startup tendrá una dilución u otra, pues cada empresa crece en tamaño de una forma proporcional al valor que es capaz de aportar al mercado. Esto se ve reflejado en el cab table, que es el documento que refleja la estructura de capital de la compañía.

Al inicio, es habitual que el equipo fundador tenga entorno el 80-90% de acciones. A media que la empresa va avanzando y demuestre que es capaz de escalar, la situación óptima es algo más del 60-70%, con su correcta distribución.

Por ello, se recomienda ceder en cada ronda entre un 10 o 15%, aunque puede variar dependiendo de la industria.

La pérdida de control sobre la startup, es un debate todavía existente, pues el carácter positivo o negativo que genera es, en muchas ocasiones, ambiguo.

En primer lugar, la empresa ve incrementado su valor. Si bien, como hemos mencionado antes, los fundadores pierden poder en la empresa, suele ocurrir que sus participaciones tienen más valor que antes, ya que la valoración postmoney es mayor.

Y lo mismo para los inversores: el hecho de la ampliación de capital (en el caso de que no quieran aportar más capital) hará que, pese a verse reducidas (no se reducen de manera absoluta, pero si de manera relativa al haber más) , sus participaciones sean más valiosas, y consecuentemente, el dinero que no se utilice para mantener ese porcentaje de “ownership” puede invertirse en otras empresas.  De esta manera, pueden diversificar el riesgo.

La gran desventaja suele ser que el equipo fundador, al ver su poder de decisión tan reducido, pierdan la motivación al no tener incentivos. Es interesante mantener al equipo fundador hasta  el final, al igual que es importante que los intereses de los inversores y el equipo fundador estén alineados. La manera de que se mantengan en el puesto es que el coste de oportunidad sea menor al valor de su “ownership”.

PACTO ANTI-DILUCIÓN

Hay algunos fundadores que en el pacto de socios incluyen una cláusula anti-dilución. Esta cláusula sirve para evitar que la startup haga una ampliación de capital a una valoración menor, incentivando la creación de valor a los fundadores ya que así la valoración augmente también. Los VC se quieren protegerse ante el riesgo de que la empresa levante más rondas cuando esté mal. De esta manera, evitan que se diluyan enormemente y la pérdida de control sobre la empresa, aunque hay muchos profesionales que no lo encuentran lo más recomendable.

Por lo tanto, la dilución es una parte lógica y natural del crecimiento de las startups y, si se hace adecuadamente, la principal consecuencia es que aumente la valoración de la startup. De esta manera, las participaciones de los inversores y fundadores también se verán beneficiadas.

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Cómo escoger a tu inversor: 8 claves a tener en cuenta

Mireia Canut
Directora Adjunta del CEO

Cuando empiezan, muchos emprendedores valoran la posibilidad de financiarse con capital privado. Suelen buscar en ambientes más familiares, como los FFF, es decir, se suelen encontrar inversores nada o poco profesionales. Es importante que saber cómo escoger a tu inversor, ya que puede marcar la diferencia.

Esto hace que, a no ser que la startup esté empezando en entornos de aceleración o incubación profesionales, hay algunos conocimientos acerca de la inversión que pueden desconocer. Y esto puede dar paso a aceptar inversores que pueden perjudicar el crecimiento de la empresa.

Siempre decimos que es importante escoger tanto el equipo como cómo cubrir tu necesidad de financiación para sacar el máximo beneficio; y eso incluye de quién te vas a rodear en este viaje. Por lo tanto, has de aprender a decir “no” a inversores para poder tener un cap table que te ayude a tirar la Startup adelante, más que dificultar su crecimiento.

Falta de química

El viaje de emprender es uno complicado, y el inversor te acompañará a lo largo de éste. Si no hay afinidad entre vosotros, es mejor no hacerlo. Es importante guiarte por el instinto y buscar ese entendimiento a la hora de escoger a tu inversor.

Cobrar por los consejos

El inversor, cuando invierte, tiene un objetivo claro. Y para defender a la startup, este va a aportar propuestas sobre desarrollo de producto, finanzas, comercialización o marketing. Es decir, forma parte de su trabajo implícito en la inversión. Por lo tanto, no tiene sentido que un inversor cobre por ello: tu ya estás pagando con equity.

El día a día

Cuando un inversor quiere coger un rol específico en la gestión del día a día, no debéis aceptar su participación. No recomendamos esto, ya que cuando un inversor invierte, lo hace al modelo de negocio y al equipo. Si se quiere implicar en la gestión, es porque no confía en el equipo, así que es el propio inversor quién no debería invertir.

Pacto de socios: La letra pequeña

Se ha de prestar mucha atención a cláusulas como la liquidación precedente, la antidilución o el vesting. Si no hay más remedio, lo tendréis que aceptar, pero procurad buscar fortalezas en la negociación para evitar este tipo de pactos.

Más adelante comentaremos en otro post qué condiciones son abusivas y cuales has de procurar evitar.

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Experiencia

Como hemos comentado, escoger inversor es casi tan importante como escoger equipo. Por eso, has de investigar al inversor a fondo: su experiencia en el mundo de las startups (tipos de compañías, exits, track record…), experiencia profesional (laboral, empresarial, sectorial, …) e incluso experiencia personal (ver qué tipo de persona es, preguntar a vuestro entorno). Es muy relevante saber qué persona le vais a dar la oportunidad de participar y saber si es la persona adecuada.

Salidas

Cuando un inversor decide invertir, es porque éste ve clara su salida (precisamente ese es el criterio de decisión entre invertir o no). Esto se suele traducir en cláusulas como la de derecho de arrastre (drag along) y derecho de acompañamiento (tag along) en los pactos de socios. Pero no recomendamos que el emprendedor se comprometa a dar liquidez al inversor en un hipotético plazo y con una rentabilidad determinada para facilitar la salida. La inversión en Startups es una inversión de riesgo y como tal, el inversor debe asumirlo. Si pide esta cláusula de protección, está garantizando una inversión de forma alejada del propio espíritu inversión: eso significa que o no tiene experiencia en invertir en startups o tiene mala fe. En ambos casos, son motivos suficientes para no aceptar la inversión.

Prioriza el “Smart Money”

Si se da la situación, es preferible aceptar a inversores que te aporten más que dinero: da acceso a talento, contactos, experiencia sectorial, networking clave… Para los emprendedores, es interesante contar con este tipo de conocimiento y apoyo. No significa que se diga “no” a quién no aporte, pero ayuda más al éxito del proyecto y al cierre de otras rondas si el dinero que entra es “Smart Money”.

Valoraciones demasiado bajas

Cuando un inversor valora muy por debajo la startup en fases muy tempranas, los emprendedores pueden llegarse a diluir en porcentajes superiores al 20%-25%. Esto está poniendo en riesgo mantener la mayoría en las siguientes rondas y esto afectará al desarrollo del proyecto, ya que, como hemos comentado muchas veces antes, el equipo fundados puede desmotivarse.

Cualquiera de estas razones es suficientemente buena para rechazar la entrada de un inversor. Estas situaciones pueden llegar a perjudicar la continuidad del proyecto, aunque aporten dinero; ya que pueden perjudicar el Cap Table.

Ten en cuenta estas condiciones a la hora de escoger a tu inversor: puede marcar la diferencia.

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La tasa de descuento

Jose Muñoz
Financial Analyst

La tasa de descuento es una variable financiera que todos hemos comentado alguna vez, aunque no seamos conscientes. Quizás habéis escuchado algo como “10.000 pesetas de las de entonces”, refiriéndonos a que esa cantidad de dinero (60€ actuales) nos permitía en su momento hacer muchas más cosas que ahora.

Además, esta magnitud también es clave para estimar el valor actual de una startup. El post de hoy explicaremos qué es y cómo nos puede ayudar a estimar la valoración de nuestra empresa.

¿QUÉ ES LA TASA DE DESCUENTO?

Ésta tasa nos permite traducir el dinero del futuro, al dinero del presente. Es decir, es el porcentaje que se aplica a una cantidad futura para estimar su valor hoy.

Para calcularla se emplea el WACC (Weighted Average Cost of Capital). Esta es la cantidad sobre la que vamos a hacer los descuentos en un modelo de valoración DCF (Discounted Cash Flow), o modelo de flujos de caja descontados en español. Este modelo permite valorar compañías mediante la aplicación de descuentos de flujos de caja.

Factores

Lo interesante es tener en cuenta los siguientes factores que afectan una cantidad de dinero por el paso del tiempo:

  1. Rentabilidad del dinero: Si, por ejemplo, ponemos el dinero en un cajón, es obvio que es una mala decisión financiera (¡Aunque no siempre lo parece!). Esa rentabilidad compensará la pérdida del valor del dinero por el paso del tiempo.

Para calcularla, se tienen en cuenta la rentabilidad de los activos financieros libres de riesgo, la rentabilidad del mercado en su conjunto y la volatilidad de las rentabilidades.

  • El riesgo que las operaciones que realizamos con ese dinero. Cuanto mayor sea el riesgo de retorno futuro de la inversión que hemos hecho, mayor será la tasa de descuento. Consecuentemente, este es el factor más relevante que afecta a la valoración de una startup. Es por ello, que tenemos que cuantificar de alguna manera la probabilidad de esos flujos de caja futuros se produzcan. Es decir, es el riesgo que implementaremos en la fórmula del WACC (cuánto más riesgo de que no se produzcan los retornos esperados o no se devuelva la deuda, mayor el coste tanto en la deuda como en el capital); haciendo que el valor del WACC aumente considerablemente y haciendo que el valor presente de los flujos de caja futuros sean mucho menor.

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¿CÓMO LA APLICAMOS EN UNA VALORACIÓN?

Esta tasa corresponde al coste de los recursos financieros que utilizamos para hacer una inversión. Y, como hemos dicho, se emplea para traer a un valor actual un valor estimado en el futuro.

Ahora vamos a lo que nos interesa: queremos saber la valoración de una Startup dentro de, por ejemplo, 3 años.

Para poder estimar el valor actual, necesitamos tres importes:

  1. El valor futuro del activo: Es el valor futuro de los FCF (Flujos de caja libre) que generará la empresa; sumado del valor total del activo en cuestión (en este caso, la startup). Este valor es el denominado Terminal Value. Siguiendo el ejemplo, podemos establecer una valoración postmoney de una Startup dentro 3 años. Por ejemplo, 5 millones.
  2. Número de años que separan el valor actual y el futuro: En este caso, 3 años.
  3. La tasa de descuento: En una Startup, la rentabilidad puede llegar a ser bastante relevante, así como el riesgo de no lograrla. Por eso, las tasas de descuentos tienden a ser lo suficientemente altas debido alto riesgo que implican: no hay que poner menos del 35%. En nuestro ejemplo, pongamos un 40%.

Cuando ya tenemos estos 3 datos, podemos calcular el valor actual de la empresa con la siguiente fórmula:

Es decir, con lo que valdría mi startup hoy, suponiendo que se cumplieran los planes de conseguir en 3 años una valoración de 5.000.000€ y asumiendo una tasa de descuento del 50%, serían aproximadamente 1.481.480€.

Si la tasa de descuento fuese del 40%, es como decir que el riesgo implícito sería menor, y en este caso, como la valoración de la empresa no la hemos modificado, el valor presente de la misma es mayor, y por lo tanto la revalorización futura también será menor. Para que dentro de 3 años esa inversión menos rentable y menos arriesgada valiese lo mismo que la anterior más arriesgada (con una tasa de descuento del 50%), hoy tendrá que valer más dinero. Por lo tanto, una reducción de la tasa de descuento aumenta el valor actual de la Startup para una misma valoración futura.

De la misma manera, si alteramos el tiempo, por ejemplo, reduciéndolo 1 año, la valoración actual subiría. Esto es porqué tengo un activo que a igual riesgo que el primero (manteniendo la tasa de descuento al 50%) alcanzará los 5 millones de euros en un año menos.

Si quieres saber cómo crecer de manera eficiente y sin diluirte, te dejamos aquí un post para que encuentres las respuestas.

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Financiación privada: Entiende el Venture Capital

Jordi Altimira
CEO

Pese a que nuestra tesis sea ayudar a crecer al emprendedor con la mínima dilución, optar por la financiación privada no tiene porqué ser malo. Siempre se ha de ser consciente en qué fase se encuentra tu empresa y qué necesidad estás financiando. Por ello, es importante entender el Venture Capital y así conseguiremos escoger la financiación más eficiente para nosotros.

QUÉ OPCIONES HAY (y cuándo es un buen momento)

En cuanto a las opciones de financiación privada, existen diversas dependiendo de la fase: solamente has de saber a qué puertas llamar en cada momento.

Justo empezando

En un momento pre-revenue, cuando estás empezando, siempre es recomendable moverte en tu entorno de “Family Friends and Fools”. Este capital privado te puede ayudar a arrancar y es el más indicado dado que en esos momentos solo se puede evaluar en el proyecto el equipo y la oportunidad.

Mínima tracción

Cuando ya tienes una mínima tracción, es decir, ya has lanzado un MVP (de las siglas Minimum Viable Product, o Producto Viable Mínimo en español), podrás ir a un Venture Capital en fase seed, o un business angel o a un Family Office. Es importante ir a sus puertas cuando ya tienes algo empezado. Una cosa está clara: las ideas por si solas, no valen nada; lo que vale es la ejecución de estas.

Una vez ya has alcanzado dicha tracción, se ha de ir a buscar al player que más se adecúe a tu startup, ya que existen diferentes inversores privados especializados en distintas fases y verticales.

La dilución no es negativa en sí, siempre que el pastel inicial se haga más grande y el crecimiento sea mayor a dicha dilución.

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COSAS A TENER CUENTA

Si bien la financiación privada ofrece muchas ventajas (cuanto más capital, un crecimiento más rápido tendrás), has de tener en cuenta diferentes factores a la hora de realizar una ronda.

Elige bien a tu compañero de viaje

El viaje de emprender es duro, por lo que has de escoger bien quién estará a tu lado para llevar a cabo el proyecto. Posiblemente es un viaje entre 5 y 10 años, donde se deben alinear valores, objetivos y performance. Buscar el Win-Win es fundamental.

Siempre es recomendable rodearte de inversores que tienen cierto Know-How del sector o son expertos de alguna área en concreto de tu empresa. A este tipo de inversor se le suele llamar “Smart Money”. Te ayudará a crecer de manera inteligente y con estrategia.

Asimismo, recomendamos que el inversor esté alineado con tu manera de hacer negocio. Es mejor no tener un board muy fragmentado, ya que dificultará la toma de decisiones y puede provocar una falta de foco importante. En breves comentaremos los diferentes tipos de inversores hay y cuáles te interesa tener en tu board.

Planifica tu ronda de financiación con tiempo

Ya hemos comentado esto anteriormente, pero no por ello deja de tener importancia: En una ronda de financiación el tiempo es un elemento de negociación. Es fundamental crear la confianza a mercado y tener un buen network de inversores antes de pedirles dinero.

Por ello, has de disponer del tiempo necesario para realizarla: hazla cuando tengas métricas suficientes para poder valorar tu empresa a una valoración sólida. Cuanto mayor sea tu valoración, menor será la cesión de participaciones.

Ten suficiente caja

No solo has de planificar por las métricas, sino también por tu caja. Has de disponer de suficiente runway para aguantar todo el proceso. Si sabemos que lograrla suele tardar entre 3 y 6 meses, hemos de tener suficiente caja para poder mantener la empresa.

Si tienes un runway ajustado y te queda poca caja, significa que tienes poco tiempo y margen para negociar. Es importante tener suficiente tesorería para evitar que la necesidad de esta nos haga aceptar unas malas condiciones y acabemos cediendo más equity de la que podrías y deberías.

Realiza el “fundraising” necesario

Otra cosa que has de tener en cuenta es que has de obtener el dinero necesario. Tus objetivos es lograr lo suficiente para llegar a las métricas necesarias para poder conseguir el siguiente hito mercantil. En el equilibrio se encuentra el arte. No puedes quedarte sin gasolina para llegar a la siguiente etapa, ni tampoco tener el deposito más lleno de la cuenta, dado que va a impactar a tu dilución.

Ten una valoración sólida

Es importante que te centres en cumplir tus objetivos de métricas para, de esta manera, conseguir una valoración sólida. Esto te permitirá conseguir mejores condiciones y menos cesión de participaciones. Es decir, te financiarás diluyéndote lo mínimo (y de manera eficiente).

Por ejemplo, si eres un SaaS (Software as a Service), la valoración de tu empresa será tu MRR (Monthly Recurrent Renvenue) x 12 x (entre 5-10). Cuanto mayor sea tu ingreso recurrente mensual, mayor será tu valoración.

Contrata a un abogado de calidad

Por último, y no menos importante, has de negociar de manera adecuada las condiciones de la ronda. Busca a un despacho de abogados especializados en rondas de inversión: establecer un buen pacto de socios es diferencial.

A resumidas cuentas, la financiación privada puede ser una gran opción para acelerar tu crecimiento. Ahora bien, has de gestionarlo de una manera en que la dilución se ve compensada por el beneficio que estás obteniendo.

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Por qué la escalabilidad te hace invertible

Gabriela Serrano
Trade marketing & ventas

El Venture Capital es una manera de financiar startups que tienen potencial de negocio y que necesitan financiación para crecer más rápido. Pero, para que el inversor acceda a invertir, ha de observar que el proyecto tiene escalabilidad.

Las 3 claves para invertir en una startup

Hay tres aspectos que toda startup ha de cumplir para que un inversor decida aportar su capital:

  1. Ser viable: Es decir, que tenga un mercado y una clara ventaja competitiva; ya que es necesario para mantenerse a lo largo del tiempo y sobrevivir.  Este mercado ha de ser claro, definido y accesible, para así demostrar que la empresa ya ha alcanzado el “producto market fit”.
  2. Ser factible: Una idea puede tener una oportunidad de mercado, pero el quién y el cuándo es determinante para que el proyecto tenga éxito. Dicho de otra manera, el proyecto será factible cuando tiene un buen equipo de trabajo y un entorno adecuado. Es decir, un equipo preparado y diversificado que pueda cubrir todas las “patas” principales de la empresa: operaciones, ventas, marketing y finanzas; y un entorno adecuado es que el “timing” sea el correcto, y que permita a la startup desarrollarse: el mercado ha de estar preparado para el producto o servicio.
  3. Ser invertible: Para que un proyecto sea invertible, el inversor tendrá que evaluar que sea escalable y que haya posibilidades de realizar un exit, es decir, ver cómo va a recuperar el dinero con cierto beneficio.

Si quieres saber más sobre las claves de inversión, Lánzame Capital tiene un artículo en su Medium que lo resume.

Pero ¿Qué es exactamente la escalabilidad?

Cuando nos referimos a que un proyecto es escalable, tiene dos factores claves que cumplir. En primer lugar, ha de tener la posibilidad de crecer rápido en un período de tiempo reducido. Y, en segundo lugar, el inversor ha de ver cómo y cuándo vamos a realizar el exit. Idealmente, se busca poder multiplicar por diez la inversión que ha hecho el inversor en de 5 años, idealmente.

CÓMO SE CONSIGUE

La escalabilidad en una compañía se consigue cuando el crecimiento de los ingresos no es proporcional al de los gastos; es decir, para aumentar los ingresos no necesitamos acompañarlo de más inversión.

Llega un punto después del breakeven en el que los ingresos crecen de forma exponencial, mientas que los gastos crecen de forma lineal. Es decir, no importa cuales sean los ingresos, los gastos crecerán a un menor ritmo. En ese momento, los ingresos se desacoplan de los gastos y, tanto los resultados como la creación de valor, crece en conjunto de manera exponencial.

La escalabilidad va asociada a las economías de escala. Éstas se generan cuando una empresa genera una unidad de ingreso adicional sin necesidad de aumentar proporcionalmente los costes e inversiones. Por ejemplo, en el caso de los SaaS, con cada venta adicional del software, sus costes apenas aumentan (solamente el alojamiento de datos y atención al cliente).

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Ahora bien, ¿Qué es el crecimiento?

Pese a que todos podáis responder esta pregunta, es importante definirla bien para contrastarla con la idea de escalabilidad. Un proyecto puede tener un crecimiento de dos cifras, pero no tener un modelo de negocio escalable.

Es decir, el crecimiento es la capacidad de incrementar la facturación de una compañía. En esta situación, también hay un crecimiento superior a los ingresos respecto al crecimiento de los gastos. La diferencia es que no se produce en ningún momento este crecimiento desproporcionado de los ingresos del modelo escalable. En una compañía sana, los gastos crecerán proporcionalmente con las ventas por el componente de los costes variables. Pero no crecerán tanto como los beneficios, a causa de los costes fijos.

PORQUÉ SER INVERTIBLE ES SER ESCALABLE

Al final, un inversor tiene que ver que hay un equilibrio entre el valor actual de la startup y sus ventajas con las perspectivas de futuro de esta misma, para decidir si podrá sacar un rendimiento o no.

Si comparamos ambos modelos, los beneficios acumulados son mucho más grandes en el modelo de la escalabilidad. Es decir, durante el mismo período de tiempo y con una estructura de costes parecida, el modelo de escalabilidad genera mucho más valor que cualquier modelo de crecimiento.

Esta es la razón por la que los inversores exigen que el modelo de negocio sea escalable, ya que de esta manera significará que la creación de valor se produzca rápidamente, lo más temprano posible y de manera exagerada.

Otra ventaja del modelo de escalabilidad es que probablemente tenga un proceso de internacionalización más fácil, ya que no necesitará estructuras adicionales importantes a las que ya tiene en el mercado doméstico.

Por lo tanto, al final es el emprendedor que decide el modelo quiere aplicar a su empresa: hay proyectos rentables con un alto crecimiento. Pero, si tu proyecto necesita inversión, la tendrá más accesible si tiene un modelo de negocio escalable, sin mencionar el alto potencial de crecimiento.

Nueva llamada a la acción

Cómo ha sido la inversión en startups este 2020

Todos hemos podido comprobar en nuestra propia piel. Con más o menos barreras ha sido un año difícil y extraño. Hemos tenido que adaptarnos a una nueva normalidad. Traducida al nivel de inversión en startups en 2020, ha supuesto muchos retos relacionados con la flexibilidad y agilidad de la compañía y su equipo.

CON LA TENDENCIA AL ALZA

Para el ecosistema emprendedor, en cambio, han habido cambios más prometedores. La inversión en startups del 2020 en España vuelve a sorprendernos con una subida de un 5,6% más que en el 2019. Esto supone más de 1.000M€ invertidos en startups en 304 operaciones diferentes. De forma que no solo se ha aumentado la cantidad invertida, si no también el reparto de estas inversiones. 

Cabe destacar el incremento de la participación de las corporaciones para la adquisición de startups (+63,2%). Esto es debido a la rapidez de respuesta que han presentado ante cambios bruscos sociales, como ha sido la pandemia. También se ha visto un mayor movimiento de operaciones gracias a la entrada de fondos extranjeros. Siendo unos 120M€ en el último cuatrimestre del año. Representando 47,4% de las operaciones en total.

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CAMBIOS DE PARADIGMA

En cuanto a tendencia del sector en el que se invierte, a parte de los que ya encabezaban la lista el año anterior, como la Logística y Movilidad o las Fintech, se ha notado un incremento de otros sectores. Estos son los que se han visto beneficiados debido a esta situación. Como la ciberseguridad, la salud, el gaming o la educación. Por tendencia de tamaño, exceptuando casos puntuales, las operaciones de inversión siguen realizándose en fases Pre-seed o Seed.

Por otro lado, aunque Barcelona y Madrid siguen siendo de las primeras ciudades europeas con más proyección de futuro, han notado un descenso de un 12,5% y un 6,1% respectivamente. Pero no todo son malas noticias, este decrecimiento se ha visto compensado con el gran volumen de operaciones que se han realizado en la Comunidad Valenciana. Con un 55,1% más que el año anterior y en el resto del país, con un aumento del 158%. 

FELICIDADES A NUESTROS CLIENTES

Desde Upbizor, nos sentimos muy orgullosos de contar con una cartera de clientes que han sido partícipes de estas inversiones con los que hemos podido crecer juntos. Enhorabuena a todo el equipo de bnc10 (1,4M€), Prestalo (500K€), Picker (1,3M€), Naru Intelligence (1M€), Internxt (700K€), United Gamers (150K€), Kasaz (1,1M€), Baia Food (650K€), Kibus Petcare (350K€), SIARQ (246,5K€), Streamloots (4,73M€), APlanet (1,7M€), Nemuru (2,6M€), IOMED (2M€), Bnext (11M€), Yego (7M€), Payflow (1,6M€), MrNoow (150K€), Catevering (500K€), Genial.ly (4,4,M€), EthicHub (37K€), Aortyx (650K€), Factorial (15M€); y destacando la mayor inversión de este 2020 con Paack (44,64M€).

Recomendamos a las startups entender bien el proyecto que quieren llevar a cabo. Deben conocer sus necesidades financieras en cada momento. La clave para ser eficiente en capital (y de la inversión en startups) es saber para qué se está buscando la financiación. En Upbizor ofrecemos un servicio de consultoría externa con la idea de optimizar estos procesos para evitar la dilución.

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Datos proporcionados por Startup Program. De la Fundación Bankinter y por ElReferente.

Qué condiciones mínimas requieren los productos bancarios

Después de conocer qué posibilidades tenemos y cómo podemos cubrir nuestras necesidades, es importante cumplir las condiciones mínimas que requieren los productos bancarios.

Debemos tener en cuenta que no todos los proyectos invertibles son financiables, y viceversa. El hecho que nuestra startup haya levantado una ronda de inversión, no significa que el banco nos dará dinero de inmediato, ya que primero tendremos que demostrar una serie de requisitos, empezando por definir nuestra necesidad financiera.

Si tenemos clara nuestra necesidad, podremos entender qué tipo de producto se adapta mejor a nuestro momento de caja, sin tener que recurrir a las garantías personales, un recurso muy común que utilizan los bancos para disminuir el riesgo con startups.

HABLAD EL MISMO IDIOMA

En primer lugar, y como ya hemos comentado, es importante hablar el mismo idioma que el banco. Eso significa ofrecerles una información clara y estructurada para que vean que hay coherencia en la financiación solicitada.

Teniendo en cuenta que una startups no tiene un gran histórico, el banco no puede obtener información en base a los ejercicios anteriores. También son conscientes que la mayoría de las startups presentan muy poca o nula facturación y pérdidas. Por ese motivo, para el análisis de una startup se centrará en evaluar el futuro del proyecto.  

En concreto, nos evaluaran todo lo relacionado con el proyecto; y eso incluye el equipo emprendedor, el modelo de ingreso, el producto, los clientes y el objetivo general de la empresa; entre otros factores. Esto es debido a que necesitan ver algo más que los 3.000€ de fondos propios. Ya nos lo decía Elena García, BStartup Advisor del Banco Sabadell, “Las ideas no se financian, los proyectos sí”.

Como emprendedores, debemos ser transparentes y explicar la realidad de la empresa. Es preferible comentarlo desde el principio, que no que lo encuentren con los mecanismos de rating internos.

También, debe haber una coherencia entre la financiación que se está pidiendo y la inversión que se ha realizado en la empresa. Es decir, entre los fondos propios actuales y la facturación actual o futura.

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REQUISITOS MÍNIMOS

FONDOS PROPIOS NEGATIVOS

Siempre analizan caso por caso. Pero la principal barrera para acceder a esta financiación bancaria es tener los fondos propios negativos.

Aunque el balance muestra una foto financiera puntual y fija, un banco no podrá financiar nunca a una empresa con fondos propios negativos. Esto es debido a que, desde un punto de vista contable, esta empresa se encuentra en quiebra técnica.

Al final saben que son las pérdidas acumuladas que se han comido el capital puesto. Pero para el banco es necesario empezar con una nueva ronda. O situar a la empresa con otra foto.

Si el proyecto es consistente, no es necesaria la aportación de garantías personales. Sin embargo, hay momentos muy iniciales donde es inevitable que pidan garantías para avalar un préstamo a largo plazo. Con un alto riesgo para el banco.

LA CONFIANZA SE GANA

“Las prisas no gustan y menos si no conoces.”

También recomendamos no esperar a tener una necesidad de liquidez para llamar a la puerta de los bancos. Ya que la relación con estos se basa en la confianza generada. Como ya hemos comentado, ésta se construye gracias al trato personal con el gestor y con las cifras que presenta la empresa a través de los movimientos diarios.

Además, que una empresa no tenga riesgo con un banco no significa que sea cliente para el banco. Muchas startups han empezado a tener financiación bancaria ahora durante la pandemia, debido a que las rondas de financiación se han visto afectadas. Por eso, los bancos quieren acompañar a las empresas ya conocen y están tratando el día a día. Están dispuestos a apoyar a aquellas que están creciendo y necesitan más financiación.

Si ya conocemos qué condiciones mínimas requieren, solo falta planificar y estructurar tu foto financiera en coherencia con el producto financiero que cubrirá nuestra necesidad financiera.

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